El Directorio de Petroperú, encabezado por Oliver Stark, oficializó la renuncia de todos sus miembros ante la falta de respuesta del Gobierno frente a la grave situación financiera que enfrenta la compañía. Stark ya había advertido con antelación que, sin acciones concretas para enfrentar la crisis de la petrolera estatal, el directorio dimitiría. Finalmente, la renuncia se formalizó luego de meses de advertencias sobre el inminente colapso financiero de la empresa.
Oliver Stark ya había advertido sobre la dimisión del directorio
El presidente de Petroperú, Oliver Stark, había anticipado que el directorio renunciaría si no se tomaban medidas inmediatas para solucionar los problemas económicos de la empresa. Desde mayo, el directorio había estado esperando una respuesta del Ejecutivo que nunca llegó, agravando la situación de sobreendeudamiento y falta de liquidez. Stark indicó que, tras más de tres meses sin soluciones, la renuncia era inevitable.
El directorio había planteado tres posibles caminos para Petroperú: seguir inyectando capital sin cambios significativos, aceptar la quiebra o emprender una reestructuración profunda con apoyo externo. Ante la inacción del Gobierno, el directorio optó por la renuncia irrevocable.
El Ejecutivo ya evaluaba el reemplazo del Directorio
Antes de la dimisión oficial del Directorio, el Gobierno ya estaba considerando un cambio en la cúpula de Petroperú. Fuentes gubernamentales confirmaron que desde el 12 de junio se barajaban nombres para reemplazar a Oliver Stark y su equipo. Entre los candidatos para liderar Petroperú, destaca Pedro Chira, expresidente de la institución, mientras que Óscar Vera, exministro de Energía y Minas, podría asumir el cargo de gerente general.
Gobierno descarta la privatización de Petroperú pese a la crisis
El ministro de Economía, José Arista, descartó que la privatización de Petroperú sea una opción, a pesar de la crisis financiera que atraviesa la empresa. En su lugar, el Gobierno está considerando la contratación de un gestor privado para que administre la compañía, implementando mejores prácticas sin proceder a una privatización total. Asimismo, el primer ministro Gustavo Adrianzén respaldó esta postura, asegurando que la presidenta Dina Boluarte ha rechazado la venta de Petroperú debido a su importancia para las regiones más alejadas del país.
Los sindicatos de Petroperú señalaron que la crisis financiera no es responsabilidad de los trabajadores, sino de las malas decisiones tomadas por el Directorio y administraciones anteriores. Antonio Leonardo Manosalva Alarcón, representante sindical, afirmó que la situación se debe a errores en la gestión, como la falta de transparencia en torno al costo y los beneficios de la Nueva Refinería Talara (NRT), proyecto que consideran una inversión a largo plazo que eventualmente será rentable.

