Proyecciones optimistas para el próximo año con una expansión del 4.5%, según el BCR
El Banco Central de Reserva (BCR) proyecta que la inversión pública en el Perú alcanzará un crecimiento del 13.7% en 2024, gracias al notable avance de proyectos de infraestructura registrado en el segundo trimestre de este año. Para 2025, el BCR anticipa una expansión del 4.5%, consolidando así una tendencia de mejora en la inversión pública.
Según el ente emisor, la inversión bruta fija como porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) se mantendría estable en los próximos años. En 2023, este indicador se situó en un 22.9% del PBI, mientras que en 2024 se proyecta que alcance un 22.8%, y para 2025 se estima que suba ligeramente a un 23%, acercándose a los niveles observados antes de la pandemia.
El BCR enfatizó que para asegurar una recuperación sostenible de la inversión es crucial mantener la estabilidad económica y financiera, crear un entorno favorable para los negocios y promover reformas que aumenten la productividad y el crecimiento potencial del PBI.
Resultados del segundo trimestre
En su Reporte de Inflación, el BCR reveló que la inversión pública creció un 16.1% durante el segundo trimestre de este año, impulsada por un aumento significativo en los desembolsos a todos los niveles de gobierno.
A nivel nacional, destacan los avances en los proyectos del Plan Nacional de Infraestructura Sostenible para la Competitividad (PNISC), entre los que se encuentran las Escuelas Bicentenario y la Línea 2 del Metro de Lima y Callao.
En cuanto a los gobiernos regionales, las regiones de Loreto, Piura y Cusco lideraron la ejecución de proyectos, con avances significativos en áreas como educación, transporte, planeamiento y agropecuaria.
El informe también señaló que 16 de los 25 departamentos del país registraron un aumento en la inversión pública por parte de los gobiernos locales, destacando los avances en Áncash, Cusco y Lima.
Esta tendencia de crecimiento en la inversión pública refleja el compromiso del país con el desarrollo de infraestructura clave, lo que no solo fortalece el crecimiento económico, sino que también mejora la competitividad a largo plazo.

