El presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, elogió el comportamiento responsable de la población de Lima Metropolitana durante el paro convocado el día de ayer, destacando la ausencia de actos violentos o desmanes significativos. En conferencia de prensa, acompañado por varios ministros, Adrianzén presentó un informe sobre las medidas adoptadas por el Gobierno ante esta situación.
El premier señaló que, aunque al inicio de la mañana se notó una disminución en la cantidad de transporte público, la normalidad se fue recuperando a lo largo del día. Esto se debió a que muchos ciudadanos, al observar que las condiciones de seguridad estaban garantizadas, decidieron retomar sus actividades laborales.
“La actitud cívica de los limeños ha sido ejemplar. No se registraron disturbios graves, y cualquier incidente fue rápidamente controlado por la Policía Nacional, con el apoyo de las Fuerzas Armadas», aseguró Adrianzén.
Operativo de seguridad
Para garantizar el orden público, la Policía Nacional desplegó 12,000 efectivos, especialmente en los distritos declarados en emergencia, mientras que el Ministerio de Defensa movilizó a 3,000 miembros adicionales de las Fuerzas Armadas. Esta acción conjunta permitió que los ciudadanos pudieran transitar y trabajar con total seguridad.
Ausencia de violencia
Adrianzén también destacó que, salvo algunos incidentes menores registrados en la avenida Abancay, la jornada transcurrió sin mayores altercados. Según el premier, estos disturbios fueron provocados por personas ajenas a la manifestación, cuyo objetivo era generar caos en la ciudad. Afirmó que el Gobierno está comprometido con la estabilidad del país y no permitirá actos que busquen desestabilizar el orden democrático.
Llamado a la unidad y lucha contra el crimen organizado
Adrianzén reiteró la importancia de mantener la unidad en el país y señaló que «un día sin trabajo representa pérdidas millonarias para todos». En este sentido, hizo un llamado a la paz y la cooperación entre los ciudadanos, las autoridades y las fuerzas de seguridad para combatir el crimen organizado.
El primer ministro también informó sobre la reciente presentación de un proyecto de ley que busca tipificar el terrorismo urbano y endurecer las penas para delitos como el sicariato y la extorsión. Aclaró que esta medida no tiene como fin criminalizar las protestas pacíficas, sino prevenir actos ilícitos como el bloqueo de carreteras o la destrucción de bienes públicos.
Resultados del operativo
Por su parte, el ministro del Interior, José Santiváñez, informó que más de 15,000 efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas estuvieron a cargo de resguardar el orden público. Durante el paro, 16 personas fueron detenidas por diversos actos delictivos, entre ellos un grupo que llevaba artefactos conocidos como «aletas de tiburón», los cuales planeaban usar para dañar los neumáticos de buses que no acataron la huelga.
Finalmente, Santiváñez mencionó que algunas de estas personas fueron detenidas por dañar propiedades públicas y privadas, así como por agredir a miembros de las fuerzas del orden.

