El verano es una temporada esperada por muchos para disfrutar de playas, piscinas y actividades al aire libre, pero también implica riesgos para la salud que es necesario prevenir. Uno de los principales peligros es la exposición prolongada al sol, que puede causar quemaduras solares y, a largo plazo, incrementar el riesgo de cáncer de piel. Para protegerse, es fundamental aplicar protector solar con un factor adecuado media hora antes de salir y reaplicarlo cada dos horas, especialmente después de nadar o sudar. Además, se recomienda usar sombreros de ala ancha, gafas con protección UV, ropa ligera y de colores claros, y evitar exponerse al sol entre las 10 a.m. y las 3 p.m., cuando la radiación es más intensa. En el caso de los bebés menores de seis meses, no deben ser expuestos al sol bajo ninguna circunstancia, ya que su piel es más sensible y no puede defenderse adecuadamente de la radiación.
Si se producen quemaduras solares, es importante actuar de inmediato. Se aconseja aplicar paños fríos, evitar el uso de hielo, utilizar cremas hidratantes o geles con aloe vera, y tomar analgésicos si hay dolor. Mantener una adecuada hidratación, consumiendo al menos dos litros de agua al día, también es esencial para cuidar la piel y el organismo en general. Es crucial inculcar hábitos de protección solar desde la infancia, ya que el 80% de la radiación que recibimos ocurre antes de los 18 años, según especialistas.
Por otro lado, tanto las playas como las piscinas pueden ser focos de infecciones si no cumplen con las normas de salubridad. Según la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa), el 58% de las playas evaluadas en Perú no son aptas para bañistas debido a la presencia de residuos sólidos y bacterias. Para identificar playas saludables, es recomendable evitar aquellas con mal olor, residuos visibles o aguas turbias. En cuanto a las piscinas, Digesa informa que el 40% de las más de 2,400 piscinas del país no cumplen con los estándares de calidad. Una piscina segura debe estar adecuadamente clorada para prevenir enfermedades como dermatitis, conjuntivitis o infecciones gastrointestinales, además de contar con un entorno limpio y equipos de mantenimiento en buen estado. La limpieza regular de filtros y la eliminación de residuos sólidos son prácticas clave para mantener el agua libre de contaminantes.
Para prevenir accidentes, es importante respetar las señales de advertencia, seguir las indicaciones de los salvavidas y supervisar constantemente a los niños. Evite nadar en zonas no autorizadas o peligrosas, y priorice la seguridad en todo momento. Además, recuerde complementar la exposición al sol con una dieta rica en vitamina D para apoyar el crecimiento y la salud ósea.
Con estas recomendaciones, podrá disfrutar del verano de manera segura, minimizando riesgos y maximizando el bienestar durante esta temporada.

