El incremento en el uso de plataformas digitales ha facilitado nuevas formas de interacción financiera, pero también ha expuesto a los usuarios a un mayor número de amenazas cibernéticas. Diversas técnicas de fraude digital están siendo utilizadas por delincuentes para acceder a información confidencial y cometer robos sin autorización, afectando principalmente a clientes de entidades bancarias en Perú.
Ante este panorama, el Banco de la Nación ha emitido una alerta con el propósito de educar a los ciudadanos sobre los mecanismos más comunes de estafa digital, así como ofrecer recomendaciones clave para evitar caer en estas trampas.
Una de las prácticas más frecuentes es el «Caller ID Spoofing», una modalidad en la que los estafadores manipulan el número de teléfono que aparece en la pantalla del usuario para hacerlo pasar por una línea oficial del banco. Aprovechando esta apariencia de legitimidad, los delincuentes se comunican con sus víctimas y les hacen creer que hay problemas urgentes con su cuenta, con el fin de obtener datos personales.
El uso de tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial, ha dado paso a fraudes más complejos. Es el caso de los deepfakes, donde se imita la voz o el rostro de familiares o conocidos para pedir dinero o realizar transferencias bancarias. Este tipo de engaño se presenta con urgencia o bajo pretextos convincentes para generar una reacción rápida.
De acuerdo con el Banco de la Nación, el objetivo de estos fraudes es el acceso a contraseñas, códigos de verificación, datos de tarjetas bancarias y otra información sensible que permita realizar operaciones no autorizadas. Elementos como la manipulación emocional y el robo de identidad son fundamentales en estas estafas.
Para hacer frente a estos riesgos, el banco estatal ha establecido una serie de recomendaciones prácticas. Entre ellas destaca que nunca se debe compartir contraseñas ni datos confidenciales por teléfono, correo electrónico o mensajes de texto, ya que ninguna entidad financiera solicita esa información por esos medios.
También sugiere no hacer clic en enlaces sospechosos, especialmente aquellos recibidos por correo electrónico, SMS o aplicaciones de mensajería instantánea. Además, recomienda verificar que las páginas web sean seguras, asegurándose de que la dirección comience con «https», mantener dispositivos protegidos con software antivirus, cambiar contraseñas con regularidad y evitar compartir información privada en redes sociales. Estas medidas pueden marcar la diferencia entre proteger la integridad financiera o convertirse en víctima de una estafa digital.

