Desde la medianoche del lunes 28 de abril, la provincia de Cutervo, en Cajamarca, comenzó un paro provincial de 72 horas, programado hasta el 30 de abril. Rondas Campesinas, organizaciones sociales y diversos gremios bloquearon la carretera Fernando Belaúnde Terry, una vía clave del nororiente peruano, exigiendo la reactivación de obras viales paralizadas por más de una década.
El cierre total de la vía ha paralizado el tránsito en la región, obligando a los viajeros a caminar largos tramos para poder hacer transbordos. Además, mercados, colegios, oficinas públicas y el transporte urbano e interprovincial han suspendido sus actividades como muestra de la gravedad del reclamo.
La principal demanda de los manifestantes es la culminación de la carretera Cochabamba–Cutervo–Puerto Chiple, cuyo proyecto lleva 11 años detenido. También solicitan un nuevo estudio técnico y la ejecución de una vía asfaltada de doble carril en el tramo Cutervo–Sócota–San Andrés–Santo Tomás–Pimpingos–Cuyca, denunciando que las obras actuales son peligrosas y de mala calidad.
La protesta se origina en acuerdos incumplidos desde 2019, cuando una acta ministerial, conocida como «el acta de la corrupción», modificó el contrato original, deteniendo el avance de los trabajos al exigir la liberación total de la vía antes de continuar con la obra.
“No se trata de intransigencia, sino de promesas incumplidas”, explicó Marino Flores, presidente del Frente de Defensa de Cutervo. Confirmó que el paro es total, con excepción de los servicios de salud, y cuenta con el respaldo de autoridades locales y regionales.
Actualmente, el proyecto tiene asignados 280 millones de soles, además de un reciente refuerzo de 21 millones de soles aprobado por el Congreso para gastos generales. Sin embargo, denuncias de corrupción y falta de gestión política han frenado su ejecución.
La Dirección Regional de Educación de Cajamarca, junto con la UGEL Cajamarca y la UGEL Cutervo, anunciaron que no atenderán durante los días de protesta en respaldo a las demandas ciudadanas.
En la capital provincial, las actividades comerciales están prácticamente detenidas y el transporte opera de manera muy limitada. Los bloqueos mantienen incomunicada a Cutervo del resto del país.
Aunque el Ejecutivo ha convocado una reunión de emergencia para tratar el tema, los líderes locales desconfían de las negociaciones y han decidido mantener las protestas hasta obtener soluciones concretas.

