La empresa Kuntur Wasi, encargada originalmente del proyecto Aeropuerto Internacional de Chinchero, ha solicitado a una corte federal en Estados Unidos una sentencia en rebeldía contra el Estado peruano, exigiendo el pago de 91 millones de dólares. La petición se basa en la falta de respuesta por parte del país ante un laudo arbitral emitido en mayo de 2024.
Según la empresa, Perú no cumplió con las obligaciones del contrato de concesión suscrito en 2014, lo cual fue respaldado por un fallo del tribunal arbitral del CIADI. Aunque se determinó que el país no actuó de mala fe, se señaló que la resolución del contrato no fue debidamente sustentada, lo que representa una violación al Tratado Bilateral de Inversiones entre Perú y Argentina.
El proceso de ejecución del laudo comenzó en julio de 2024 en un tribunal del Distrito de Columbia, buscando que se reconozca oficialmente la decisión del arbitraje. Este fue conducido por un tribunal compuesto por expertos de Estados Unidos, Chile y Brasil, quienes concluyeron que Perú no ofreció un trato justo ni equitativo a las inversiones de Kuntur Wasi.
A mediados de 2023, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) aclaró que el tribunal desestimó el reclamo por lucro cesante de Kuntur Wasi, ya que su método de cálculo se consideró especulativo. Por ello, la compensación se limitó a los montos efectivamente invertidos.
El contrato original otorgaba a Kuntur Wasi la responsabilidad total sobre el diseño, construcción, operación y mantenimiento del nuevo terminal aéreo en Cusco, considerado esencial para fortalecer la infraestructura turística del país. Sin embargo, el Estado resolvió unilateralmente el contrato, alegando motivos de interés público que no convencieron al tribunal arbitral.
Actualmente, el proyecto sigue en desarrollo bajo la dirección del consorcio Natividad Chinchero, luego de la firma de una adenda que destrabó la ejecución de parte de las obras, como el terminal de pasajeros y el cerco perimétrico. Las instalaciones clave restantes, como la pista de aterrizaje y la torre de control, serán adjudicadas en un nuevo proceso. Se estima que este aeropuerto será el segundo más importante del Perú, con una capacidad de atención superior a 7.5 millones de pasajeros anuales, beneficiando a miles de personas del sector turismo y servicios en la región.

