En las profundidades de la Amazonía peruana, comunidades como la de Lizandro del Águila, en Loreto, están transformando su realidad gracias al aprovechamiento responsable de los recursos del bosque. La recolección sostenible del aguaje ha permitido a Lizandro y su familia vender hasta 200 sacos semanales, generando ingresos que ahora les permiten soñar con metas como una educación universitaria para sus hijos. Esta experiencia ejemplifica el impacto de una gestión forestal centrada en la sostenibilidad y el desarrollo humano.
Este modelo es promovido por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), entidad adscrita al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri). Mediante el acceso al Fondo AgroPerú, 692 productores han recibido financiamiento para sus actividades, fortaleciendo prácticas productivas sostenibles en zonas rurales. Estos fondos han sido clave para mejorar las condiciones de vida de las comunidades forestales y fomentar una economía verde.
La labor de Serfor abarca una gestión integral que incluye la formalización de agricultores, la legalidad en la extracción de recursos forestales, la restauración ecológica y el impulso de cadenas de valor para productos no maderables como el aguaje. Esta visión busca conciliar la conservación ambiental con el desarrollo económico local.
Entre enero y marzo, las compras públicas de madera legal alcanzaron más de 10 millones de soles en ocho departamentos, a través del catálogo electrónico estatal que ya ofrece más de 37 productos maderables. Este mecanismo ha facilitado la participación de micro y pequeñas empresas en el mercado público, promoviendo productos sostenibles.
Un ejemplo destacado es el del gobierno regional de Ucayali, que destinó 15 millones de soles entre 2023 y 2024 para adquirir mobiliario escolar elaborado con madera legal. Esta inversión no solo mejoró las condiciones educativas, sino que también fortaleció la trazabilidad y dinamizó la economía regional.
En Cajamarca, Loreto y Junín, más de 80 familias productoras de café y cacao accedieron a contratos de cesión en uso para sistemas agroforestales (CCUSAF), los cuales les otorgan seguridad jurídica sobre sus tierras. Este proceso de formalización les permite acceder a crédito, asistencia técnica y comprometerse con la conservación. Solo en abril, se entregaron 323 nuevos contratos en Amazonas y San Martín, sumando 302 familias más a esta estrategia.
El comercio exterior de madera también se fortalece. Con la inclusión de especies como el shihuahuaco y el tahuarí en el Apéndice II de la Convención CITES, Serfor auditó 62 declaraciones en seis regiones, autorizando la exportación de más de 110.000 metros cúbicos de madera trazable y verificada. Esto garantiza que Perú cumple con estándares internacionales de sostenibilidad.
Además, Serfor obtuvo la certificación ISO 9001:2015 por su proceso de emisión de permisos de exportación, apoyado por herramientas como la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) y su Sistema de Gestión de Calidad. También fue reconocido con el primer lugar en el Modelo de Integridad del Midagri, y planea implementar la norma ISO 37001:2016 contra el soborno.
“Estamos comprometidos con una gestión forestal sostenible y competitiva que fomente el desarrollo nacional desde los territorios. Apostamos por dinamizar las economías locales mediante el uso responsable de los bosques”, afirmó el director ejecutivo de Serfor, ingeniero Erasmo Otárola Acevedo. En total, el impacto de estas acciones se refleja en 55 millones de soles en inversiones, exportaciones controladas y procesos de formalización.

