La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) ha emitido una actualización del Reglamento de Calidad de los Servicios de Saneamiento, estableciendo nuevas exigencias para las 50 empresas prestadoras de agua potable del país. Estas deberán optimizar sus procesos de cloración para asegurar un suministro seguro y de calidad a los ciudadanos.
Entre los cambios más importantes se encuentran:
- La obligación de incluir puntos de muestreo tanto a la salida del proceso de filtrado como del proceso de desinfección.
- La necesidad de mantener un stock mínimo de desinfectante suficiente para 15 días.
- La implementación de un sistema de monitoreo remoto para controlar el nivel de cloro residual en el agua y actuar con rapidez si se detecta un incumplimiento.
- La exigencia de llevar un registro del personal responsable del proceso de desinfección.
- El envío trimestral de información a la Sunass para calcular el índice de evaluación del agua distribuida.
Además, la Sunass podrá intervenir de inmediato si detecta que el nivel de cloro residual está por debajo del límite permitido de 0.5 miligramos por litro.
En el ámbito tecnológico, la Sunass ha sido reconocida internacionalmente por la OCDE en su informe “OECD Regulatory Policy Outlook 2025”, por el uso innovador de inteligencia artificial (IA) en sus procesos de regulación. Es la única entidad peruana mencionada en este informe. La aplicación de IA permite automatizar la elaboración de informes de inspección a partir de los datos recolectados por los especialistas, mejorando la eficiencia regulatoria.
Con estas medidas, la Sunass busca garantizar un control más riguroso de la calidad del agua potable y proteger la salud de la población.

