El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) ha advertido sobre el riesgo inminente de un desprendimiento glaciar en el nevado Huascarán, en Áncash. Se estima que una masa de 18 millones de metros cúbicos podría colapsar desde el pico sur, generando un aluvión con un tiempo de evacuación de solo 18 minutos para el distrito de Mancos, en la provincia de Yungay.
La Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres confirmó la amenaza y anunció medidas urgentes. Entre ellas se incluyen la capacitación técnica de los equipos locales, el mapeo de zonas vulnerables y la instalación de sistemas de alerta temprana. Además, se ha programado un simulacro de sismo seguido de aluvión para el viernes 30 de mayo, que involucrará a la población y autoridades locales.
El alcalde de Yungay, José Romero Jara, enfatizó la necesidad de actuar preventivamente. Las autoridades regionales, en coordinación con Indeci, las municipalidades de Yungay y Mancos, han iniciado reuniones de emergencia para definir estrategias.
Hace pocas semanas, una avalancha menor en el mismo nevado encendió las alertas. Aunque no hubo daños, el evento fue grabado y viralizado, causando temor por la fragilidad del glaciar ante el calentamiento global.
El Huascarán, el pico más alto del Perú con más de 6,700 metros de altitud, forma parte del Parque Nacional Huascarán, patrimonio natural de la humanidad. Además de su valor turístico y espiritual, es fuente vital de agua para la región. Sin embargo, el derretimiento acelerado de sus glaciares pone en riesgo a las comunidades cercanas y subraya los efectos del cambio climático en los Andes.

