Hernando Tavera, presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), afirmó que no es posible predecir con exactitud cuándo ocurrirá un gran sismo, ya que la ciencia aún no ha alcanzado ese nivel. Sin embargo, explicó que sí se puede identificar zonas de riesgo, como la costa central del Perú, donde una franja de más de 300 km estaría acumulando energía sísmica.
Tavera advirtió que Lima no ha experimentado un gran terremoto desde 1974 y que muchas de sus construcciones son vulnerables, ya que fueron levantadas sin asesoría técnica y sobre suelos inestables, como en Villa El Salvador, Villa María del Triunfo o Ventanilla. También mencionó que solo el 30 % de la población participa en simulacros, lo que refleja una baja cultura de prevención.
Respecto al sistema de alerta temprana que se espera implementar en el país, aclaró que este no predice sismos, sino que detecta cuando ya han comenzado, brindando solo unos segundos de aviso, insuficientes si no se está preparado. En un sismo frente a Lima, por ejemplo, apenas se contarían con 4 o 5 segundos de alerta.
También alertó sobre el riesgo en los acantilados de la Costa Verde, donde ya han ocurrido desprendimientos sin necesidad de un sismo.
Finalmente, Tavera enfatizó que la prevención empieza por uno mismo: evaluar dónde se construye, hacer simulacros familiares y preparar una mochila de emergencia con alimentos, agua, medicinas, ropa, linterna, radio y otros artículos esenciales.

