El Gobierno supervisó el avance de la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) La Atarjea, que se construye con una inversión superior a S/ 834 millones y beneficiará a más de 650,000 personas en Lima. Esta planta será la más moderna y tecnológica de Latinoamérica, operando bajo un enfoque de economía circular.
Ubicada en Lurigancho-Chosica, tratará las aguas residuales de zonas como Cajamarquilla, Nievería, Carapongo y distritos como Ate y Santa Anita. Además de descontaminar el río Rímac, la planta generará biogás para producir el 70 % de su energía y transformará los lodos en abono para la agricultura, beneficiando incluso a los valles de Cañete e Ica.
La obra reducirá enfermedades, especialmente en menores, y descongestionará otras plantas ya saturadas. Está financiada en parte por el Banco de Desarrollo KfW de Alemania, tendrá 27 meses de construcción y ya cuenta con un avance del 12 %. También forma parte de una cartera de proyectos APP por US$ 1,651 millones para mejorar el saneamiento en Lima y Callao.

