Un estudio reciente de Bumeran, el portal líder de empleo en Latinoamérica, reveló que el 68% de los 2,096 encuestados en Perú, Argentina, Chile, Ecuador y Panamá revisan su correo electrónico o teléfono laboral durante sus vacaciones. Según César Puntriano, abogado laboralista y socio del Estudio Muñiz, esto se debe a que no se ha aplicado completamente la regulación de la desconexión digital, y falta una cultura de respeto tanto por parte de los empleadores como de los propios trabajadores.
El estudio identificó tres razones principales por las que los trabajadores no logran desconectarse: el 36% sigue recibiendo mensajes o solicitudes urgentes de sus líderes o compañeros, el 27% prefiere estar al tanto de lo que sucede en el trabajo, y el 21% no quiere que se acumulen demasiadas tareas al regresar.
Además, el 34% de los trabajadores siente ansiedad si no revisan sus mensajes laborales durante las vacaciones. La tecnología se ha vuelto una extensión de nuestro cuerpo, creando hábitos personales difíciles de romper. El temor a perder el puesto (9%), evitar la acumulación de tareas (21%), el gusto por estar informados (27%) y la presión externa de líderes o compañeros (36%) son las razones subyacentes a esta dificultad para desconectarse del trabajo.
El estudio también reveló que el 36% de los trabajadores en Perú preferiría una reducción de su jornada laboral en lugar de irse de vacaciones. Priorizan beneficios como un buen salario (31%), la posibilidad de hacer teletrabajo (28%) y trabajar por objetivos en lugar de horarios fijos (19%).
César Puntriano explicó que la desconexión digital no se ha aplicado al 100%, y que falta una cultura de respeto tanto por parte de los empleadores como de los propios trabajadores. Esto se refleja en que el 38% de los trabajadores logra desconectarse, aunque ocasionalmente revisa correos o mensajes; el 34% se desconecta por completo, mientras que el 24% intenta desconectarse, pero continúa con algunas tareas menores.
Miguel Bechara, director comercial en Bumeran Perú, complementó que un 60% de los peruanos ha considerado renunciar por una mala relación con su jefe, y que estas prácticas refuerzan percepciones negativas. La tecnología se ha vuelto una extensión de nuestro cuerpo, creando hábitos personales difíciles de romper. El temor a perder el puesto (9%), evitar la acumulación de tareas (21%), el gusto por estar informados (27%) y la presión externa de líderes o compañeros (36%) son las razones subyacentes a esta dificultad para desconectarse del trabajo.

