Según un análisis reciente, la pobreza monetaria en Perú habría disminuido hasta 1,5 puntos porcentuales en 2024, en comparación con el año anterior. Este descenso se atribuye a un mejor crecimiento económico, un aumento en el consumo privado y una reducción en la tasa de inflación. Sin embargo, para lograr una reducción más significativa de la pobreza, se requiere una mayor inversión privada y un crecimiento sostenido del Producto Bruto Interno (PBI).
El Instituto Peruano de Economía (IPE) estima que la pobreza monetaria podría haber disminuido en un punto porcentual en 2024, tomando en cuenta un crecimiento económico del 3,2% y los ingresos extraordinarios provenientes de la AFP y la CTS. Álvaro Monge, socio y gerente general de Macroconsult, también señaló que la desaparición del choque inflacionario ha influido en esta reducción, y que la pobreza monetaria podría reducirse entre 1 y 1,5 puntos porcentuales.
Para alcanzar una reducción sostenida de la pobreza, es crucial aumentar la tasa de crecimiento potencial de la economía peruana. Según Monge, la economía debería crecer entre el 2% y 3% a largo plazo, lo cual es insuficiente para una reducción sostenida de la pobreza. Víctor Fuentes, gerente de Políticas Públicas del IPE, recordó que la reducción de la pobreza entre 2004 y 2013 estuvo relacionada con el crecimiento de la inversión privada a doble dígito.
Además, Carolina Trivelli, investigadora del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), destacó la importancia de tener una buena lectura de los grupos de personas que enfrentan las mayores situaciones críticas, como la pobreza urbana y la pobreza extrema rural. La medición oficial de la pobreza multidimensional apunta a ser un complemento valioso de los indicadores actuales utilizados por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), permitiendo evaluar no solo los ingresos económicos, sino también el acceso a servicios básicos, educación y condiciones de vida.

