El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para clasificar a los cárteles mexicanos, al grupo criminal Tren de Aragua y a la pandilla salvadoreña MS-13 como organizaciones terroristas. Estos grupos se unirán a una lista que incluye al Estado Islámico y Al-Qaeda, prohibiendo a empresas y ciudadanos estadounidenses brindarles “apoyo material”. Trump declaró que México probablemente no quiere esta medida, pero no descartó la posibilidad de atacar a los cárteles en territorio mexicano. En cuanto al Tren de Aragua, el gobierno ordenará la deportación de personas consideradas miembros de esta banda, que tiene presencia en varios países de Sudamérica y fue sancionada por el Departamento del Tesoro bajo la administración de Joe Biden. La MS-13, con presencia en El Salvador, Honduras y Guatemala, también ha sido sancionada por el Tesoro estadounidense desde 2012.
La decisión de incluir a estos grupos en la lista de organizaciones terroristas podría tener consecuencias tanto para los migrantes que buscan llegar a EE.UU. como para empresas con negocios en México. El crimen organizado en México ha extendido sus redes hacia el tráfico de personas, convirtiéndose en una de las industrias más lucrativas para estos grupos. La extorsión a comercios por parte de grupos criminales también está ampliamente extendida en México. Según un estudio de la Cámara de Comercio Estadounidense, un 45% de los negocios con lazos en EE.UU. reportaron haber sido extorsionados.

