El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) prevé que la economía peruana crecerá un 4% este año, impulsada por varios factores favorables, como el aumento de los precios internacionales del oro y el cobre, la ejecución de nuevos proyectos, la baja en la cotización del petróleo y un déficit fiscal de 2.2%. José Salardi, ministro de Economía y Finanzas, señaló que Perú liderará el crecimiento económico en la región, superando a países como Colombia, Chile, Brasil y México.
Salardi explicó que esta proyección de crecimiento del producto bruto interno (PBI) se dará en un contexto de aceleración de inversiones en proyectos públicos y privados, la consolidación de la confianza empresarial, baja inflación y flexibilización de los costos de financiamiento, además de los altos precios de las materias primas. También se espera que las menores tasas de interés reduzcan los costos de financiamiento para empresas y familias, mientras que un choque desregulatorio facilitará la inversión privada eliminando barreras burocráticas.
El ministro destacó la importancia de implementar medidas contra la inseguridad para generar un entorno más estable para inversionistas, empresarios y consumidores. En los últimos meses, la actividad económica se ha mantenido dinámica y los indicadores adelantados muestran resultados favorables. Por ejemplo, las importaciones de bienes de capital crecieron un 26.7% en enero de 2025, la mayor tasa desde agosto de 2021, y las importaciones de bienes de consumo alcanzaron un 22.2% en enero de 2025, la mayor tasa desde junio de 2021.
Salardi mencionó que el año pasado fue un récord histórico en exportaciones, alcanzando 76,000 millones de dólares, lo que permitió un saldo positivo en la balanza comercial de 24,000 millones de dólares. El ministro proyectó que en el mediano plazo, Perú podría superar los 100,000 millones de dólares en exportaciones.
Además, en enero de este año, todas las expectativas empresariales a 3 y 12 meses se ubicaron en el tramo optimista por ocho meses consecutivos. El MEF enfatizó que mantendrá un manejo prudente y responsable de las cuentas fiscales en 2025, proyectando un déficit fiscal de 2.2% del PBI y una deuda pública del 33% del PBI, la menor entre los países de la región.
Las calificadoras de riesgo internacionales han resaltado las fortalezas macroeconómicas y el historial de gestión fiscal prudente de Perú. Fitch Ratings reafirmó la calificación crediticia del país en “BBB” y mejoró su perspectiva de negativa a estable en noviembre de 2024. Moody’s Investors Service también reafirmó la calificación crediticia de Perú en “Baa1” y mejoró su perspectiva de negativa a estable en septiembre de 2024, en respuesta a las reformas políticas implementadas y a un entorno político más estable.

