El lunes pasado, la presidenta Dina Boluarte expresó su apoyo al ministro del Interior, Juan José Santiváñez, tras el allanamiento a su vivienda por parte de la fiscalía. Durante su intervención, Boluarte minimizó las investigaciones y críticas dirigidas al ministro, y lanzó nuevos ataques contra el Ministerio Público y los medios de comunicación, acusándolos de conspirar para llevar a cabo un «golpe de Estado blanco».
Boluarte afirmó que la fiscalía y la prensa están trabajando juntos para desestabilizar su gobierno, en lo que considera una estrategia para socavar su administración. Estas declaraciones representan el ataque más grave que Boluarte ha realizado contra los medios de comunicación, según destacó la Asociación Nacional de Periodistas (ANP).
En medio de esta situación, el Poder Judicial inició el juicio contra el expresidente Pedro Castillo y sus exministros por el fallido golpe de estado. Además, se registraron más de 32,000 renuncias a partidos y movimientos regionales, lo que refleja un clima de inestabilidad política en el país.
Boluarte acusó a los medios de comunicación de distorsionar la realidad y de actuar en complicidad con la fiscalía para desprestigiar a su gobierno. En su defensa, el ministro Santiváñez negó todas las acusaciones y afirmó que el allanamiento a su vivienda fue una medida injustificada y parte de una campaña de desprestigio en su contra.
La ANP advirtió que las acusaciones de Boluarte contra la prensa representan una amenaza a la libertad de expresión y al derecho a la información de los ciudadanos. La organización instó a la presidenta a cesar sus ataques y a respetar el trabajo de los periodistas.
Por su parte, el Ministerio Público señaló que las investigaciones contra Santiváñez se están llevando a cabo de acuerdo con la ley y que todas las acciones tomadas están respaldadas por pruebas y testimonios. La fiscalía reafirmó su compromiso de actuar con transparencia e imparcialidad en todos los casos.

