Un incendio de gran magnitud se desató la tarde del lunes en un depósito clandestino de juguetes, ubicado en la cuadra 10 del jirón Cangallo, Cercado de Lima. El siniestro, que inicialmente fue clasificado como código 3, ha escalado a código 5 debido a su intensidad y el riesgo de propagación a inmuebles aledaños. Hasta el momento, el incendio no ha sido controlado por los bomberos, quienes han desplegado más de 58 unidades y 300 efectivos para atender la emergencia.
El comandante general del Cuerpo de Bomberos, Juan Carlos Morales, explicó que el siniestro se originó en el sexto piso de un edificio de seis niveles, donde se almacenaban de manera ilegal juguetes y plásticos. Las llamas han alcanzado viviendas cercanas, lo que obligó a los bomberos a evacuar a los vecinos. Muchos de ellos retiraron sus pertenencias ante el temor de que el fuego continúe avanzando.
El vocero de la Municipalidad Metropolitana de Lima, Mario Casaretto, confirmó que el edificio afectado funcionaba como un depósito clandestino de juguetes y operaba sin certificado de Defensa Civil ni licencia de funcionamiento. Casaretto denunció que los comerciantes buscan utilizar viviendas como depósitos clandestinos, lo que impide una fiscalización efectiva.
Actualmente, hay 50 familias afectadas y obligadas a abandonar sus hogares. Además, el humo tóxico se ha extendido a distritos como el Rímac y San Juan de Lurigancho, según el Senamhi. El Ministerio de Salud (Minsa) informó que al menos 17 personas han resultado afectadas por inhalación de humo. Para atender la emergencia, el Servicio de Atención Móvil de Urgencia (SAMU) desplegó dos ambulancias con personal médico, mientras que el Centro de Operaciones de Emergencia en Salud (COES Salud) mantiene el monitoreo del caso.
El incendio ha generado preocupación debido a su proximidad al Instituto Nacional Materno Perinatal. Sin embargo, el Minsa ha asegurado que no hay peligro de propagación hacia la maternidad, ya que los vientos están llevando el humo en dirección contraria. A pesar de ello, las autoridades no han autorizado la evacuación de las personas que permanecen en esta institución de salud.
El siniestro ha puesto en evidencia la necesidad de una mayor fiscalización y control de los depósitos clandestinos en la ciudad. Las autoridades continúan trabajando para sofocar las llamas y evitar que el incendio se propague a más inmuebles.

