El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, ha dado un paso significativo hacia la búsqueda de una solución pacífica al conflicto con Rusia al designar una delegación oficial para negociar «una paz justa». Este equipo, formalizado mediante un decreto presidencial el 15 de marzo de 2025, estará compuesto por figuras clave del gobierno ucraniano, incluyendo al jefe de la oficina presidencial, Andrii Yermak; el canciller Andrii Sibiga; el ministro de Defensa, Rustem Umerov; y el jefe adjunto del gabinete presidencial, Pavlo Palisa. Su misión será interactuar con los socios internacionales de Ucrania para avanzar en el proceso de negociación.
El anuncio se produce en un contexto de intensificación de los ataques rusos en regiones como Kursk, donde Ucrania ha cedido terreno desde su ofensiva de agosto. Además, el Kremlin informó que el presidente ruso, Vladímir Putin, envió un mensaje al emisario especial de Donald Trump, Steve Witkoff, sobre una tregua de 30 días propuesta por Estados Unidos. Aunque Putin manifestó estar «a favor» del alto al fuego, señaló que existen «matices» importantes que deben resolverse, como la organización del control y la garantía de que la situación no se repita.
Zelensky, por su parte, ha calificado las declaraciones de Putin como «manipuladoras» y ha pedido mayor presión internacional sobre Moscú. En un discurso dirigido a los ucranianos, el presidente denunció que Rusia busca prolongar el conflicto y evitar un alto al fuego efectivo. Según Zelensky, Putin teme admitir públicamente su intención de continuar la guerra y seguir causando sufrimiento al pueblo ucraniano.
La delegación designada por Zelensky ya había participado en conversaciones previas en Arabia Saudita con representantes de Estados Unidos, donde Ucrania respaldó la idea de una tregua temporal. Sin embargo, el presidente ucraniano ha dejado claro que cualquier acuerdo debe garantizar una paz duradera y justa, sin concesiones que comprometan la soberanía de Ucrania.
Este desarrollo marca un nuevo capítulo en el conflicto que comenzó hace tres años, cuando Rusia invadió Ucrania y ocupó aproximadamente una quinta parte de su territorio. A pesar de los esfuerzos diplomáticos, el Kremlin ha rechazado devolver las áreas ocupadas y ha reafirmado su intención de consolidar su dominio en estas regiones.

