La propuesta de la presidenta Dina Boluarte para un «Pacto por el Perú» ha generado reacciones mixtas entre los partidos políticos. Este pacto busca garantizar que el próximo gobierno, tras las elecciones de 2026, continúe con las obras iniciadas durante su gestión. Sin embargo, partidos como Alianza para el Progreso (APP), Renovación Popular y Somos Perú han rechazado la iniciativa, calificándola de «innecesaria» y «prematura». APP, por ejemplo, señaló que la propuesta carece de una visión integral y que el gobierno debería priorizar temas como la seguridad ciudadana, la salud y la educación antes de plantear un pacto de esta naturaleza.
Por otro lado, Acción Popular expresó su apoyo a la convocatoria, destacando la importancia de garantizar la continuidad de proyectos de infraestructura y otras obras públicas. Su secretario general, Juan José Abad, incluso sugirió que esta iniciativa debería extenderse al ámbito regional y municipal para evitar que las obras queden abandonadas.
Especialistas han advertido que esta propuesta podría interpretarse como un intento de blindaje político para la presidenta y sus funcionarios, especialmente considerando las denuncias constitucionales en su contra. Además, señalan que los pactos de este tipo son innecesarios, ya que los gobiernos entrantes tienen la obligación de continuar con las políticas públicas y proyectos en curso.

