La multinacional española Acciona continúa expandiendo su presencia en el sector energético peruano con la adquisición y desarrollo de un nuevo proyecto de transmisión eléctrica en el sur del país. En alianza con Darby International Capital, la compañía ejecutará la línea de transmisión Machupicchu–Quencoro–Onocora–Tintaya, una obra estratégica ubicada en el departamento de Cusco.
Este proyecto representa una inversión de 250 millones de euros (aproximadamente US$ 270 millones) y contempla la construcción de 330 kilómetros de línea de alta tensión (220 kV), así como la implementación de dos nuevas subestaciones (Quencoro Nueva y Onocora) y la ampliación de otras tres (Suriray, Quencoro y Tintaya Nueva).
Un impulso clave para el sur del Perú
La nueva infraestructura, cuya operación está prevista para 2028, permitirá crear un nuevo corredor eléctrico de 300 MVA de capacidad, asegurando el abastecimiento energético de Cusco y reduciendo los problemas de congestión que actualmente enfrenta el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) en la zona sur del país.
“La infraestructura reducirá significativamente los problemas de congestión y sobrecarga, al tiempo que facilitará la conexión de futuras plantas de energía renovable”, informó Acciona.
Expansión regional e internacional
Con este nuevo proyecto, Acciona consolida su liderazgo en América Latina, donde ya gestiona más de 1,200 km de líneas de transmisión en Perú, además de 14 subestaciones nuevas y 17 en proceso de ampliación. Su experiencia en la región incluye más de 4,200 kilómetros de líneas y 30 subestaciones en total.
En el plano internacional, Acciona también participa en grandes proyectos como HumeLink en Australia, que involucra la construcción de 237 km de líneas y una subestación de 500 kV, con una inversión de 1,400 millones de dólares australianos.
Apuesta por energías limpias: proyecto eólico en La Libertad
En paralelo, Acciona Energía ha solicitado recientemente al Ministerio de Energía y Minas del Perú la concesión temporal para realizar estudios del parque eólico Malabrigo, ubicado en el distrito de Rázuri, La Libertad.
El proyecto prevé una inversión de US$ 80 millones y una vida útil estimada de 30 años. La etapa de construcción, que incluye la línea de transmisión asociada, se estima en 19 meses, permitiendo su integración al sistema eléctrico nacional.
Creciente demanda energética
Especialistas del sector destacan que este tipo de iniciativas responde al constante crecimiento de la demanda energética en el sur del país, impulsada por proyectos mineros y de energías renovables en regiones como Apurímac, Arequipa y Cusco.
La línea Machupicchu–Quencoro–Onocora–Tintaya será clave para mantener la estabilidad del sistema eléctrico y acompañar el desarrollo económico sostenible del Perú.

