El presidente Donald Trump anunció una nueva medida arancelaria que afectará directamente a la industria cinematográfica internacional: a partir de ahora, todas las películas producidas fuera de Estados Unidos estarán sujetas a un arancel del 100%. La decisión busca frenar la migración de rodajes al extranjero y reactivar la industria de Hollywood, que, según Trump, se encuentra en crisis.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario explicó que el Departamento de Comercio y la Oficina del Representante Comercial de EE.UU., dirigidos por Howard Lutnick y Jamieson Greer, respectivamente, pondrán en marcha esta política de manera inmediata.
“El cine estadounidense está colapsando. Muchos países están atrayendo nuestras producciones con subsidios e incentivos”, aseguró Trump. También declaró que la situación representa una “amenaza para la seguridad nacional”, al tiempo que acusó a otros países de utilizar el cine con fines propagandísticos. Concluyó su mensaje con un llamado claro: “¡Queremos películas hechas en EE.UU., otra vez!”
Esta nueva disposición se suma a otras medidas proteccionistas adoptadas por su administración, como los aranceles impuestos a productos chinos. En respuesta, China ha reducido sus compras de películas estadounidenses, intensificando el conflicto comercial entre ambas naciones.
En los últimos años, muchas producciones de Hollywood se han desplazado a ciudades como Toronto o Dublín en busca de ventajas fiscales, lo que ha generado preocupación entre los líderes del sector. En ese contexto, el gobernador de California, Gavin Newsom, ha propuesto ampliar los beneficios fiscales para volver a captar rodajes en el estado.
Por su parte, el Representante Comercial de EE.UU. denunció que ciertas políticas de subsidios y regulaciones en el extranjero funcionan como obstáculos indirectos al cine producido en Estados Unidos.

