La Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR) se mostró en desacuerdo con la reciente decisión del gobierno de fusionar 14 programas nacionales de inversión en infraestructura, que pasarán a ser gestionados por la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN). La ANGR considera que esta medida representa un paso hacia la «recentralización» del país y aseguró que, en lugar de centralizar más funciones, es el momento de transferir recursos y responsabilidades a los Gobiernos Regionales.
El pronunciamiento de la ANGR responde a las declaraciones del ministro de Economía y Finanzas, José Salardi, sobre esta reestructuración. En su comunicado, la ANGR afirmó que la concentración de funciones y recursos en manos de una sola entidad puede generar más burocracia y alejar las inversiones de las necesidades reales de cada territorio. A lo largo de los años, programas como Provías, PRONATEL, PRONIED, PRONIS, y otros han sido gestionados de forma paralela, lo que ha resultado en la incompletitud de obras esenciales, como carreteras inconclusas y colegios con infraestructura deteriorada.
La ANGR ha solicitado que la presidenta Dina Boluarte y el ministro de Economía reconsideren esta decisión y convoquen a una mesa técnica con la participación de los gobiernos regionales. Insisten en que la verdadera solución no es recentralizar, sino otorgar mayor autonomía a los Gobiernos Regionales, quienes están más cerca de las necesidades de la población.
Entre las demandas de la ANGR está la transferencia total de funciones, recursos y proyectos a los Gobiernos Regionales, así como la creación de una comisión multisectorial para diseñar un proceso de descentralización efectivo. Según la ANGR, esto garantizaría una gestión más eficiente y adecuada a las particularidades de cada región.

