Durante la clausura de la I Convención de la Nueva Vivienda de Interés Social (Convivienda), el presidente del Consejo de Ministros, Eduardo Arana, reafirmó que el Gobierno tiene como prioridad garantizar el derecho de todos los peruanos a una vivienda digna y segura.
Arana subrayó que la vivienda ha pasado a ser reconocida como un derecho fundamental, que el Estado asume no solo como un deber constitucional, sino también como una obligación ética y moral. En ese sentido, recalcó que una vivienda adecuada mejora la calidad de vida y fortalece la dignidad personal, lo cual repercute en un mayor compromiso del ciudadano con el desarrollo del país.
El jefe del Gabinete destacó que las nuevas propuestas habitacionales buscan beneficiar a más de 230,000 personas este año y superar las 350,000 para junio de 2026. Afirmó que cada casa entregada a una familia vulnerable representa una apuesta por el futuro y por el fortalecimiento de la ciudadanía.
Además, Arana valoró la cooperación entre el Estado, el sector privado y los gobiernos regionales y locales como clave para ampliar el acceso a la vivienda. Resaltó que no se trata solo de impulsar la inversión, sino de asegurar que cada persona tenga un espacio digno donde desarrollarse.
La Convención contó con la participación de aproximadamente 3,000 asistentes y sirvió como espacio para difundir y analizar las políticas habitacionales que se implementan en el país.

