La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó este lunes un ataque con misiles contra la base estadounidense de Al Udeid, la más grande que tiene Estados Unidos en Medio Oriente, ubicada cerca de Doha, Qatar. A pesar de la ofensiva, las autoridades cataríes lograron interceptar todos los proyectiles y Estados Unidos informó que no se registraron heridos ni daños materiales de consideración.
Este ataque ocurrió dos días después de que fuerzas estadounidenses bombardearan tres instalaciones nucleares en territorio iraní con bombas especializadas, en una ofensiva que marcó la entrada directa de EE. UU. en el conflicto entre Israel e Irán, que ya lleva 11 días de duración.
Mientras tanto, Israel intensificó sus operaciones dentro de Irán, atacando puntos simbólicos como la prisión de Evin, en Teherán —famosa por albergar presos políticos— y complejos militares asociados con la represión de protestas. Aunque el gobierno israelí aseguró no buscar un cambio de régimen, advirtió que continuará atacando instalaciones estratégicas en los próximos días.
La tensión se incrementó aún más luego de que el expresidente Donald Trump sugiriera abiertamente un posible cambio de gobierno en Irán, lo que llevó a Teherán a lanzar nuevos ataques con misiles y drones sobre Haifa y Tel Aviv, bajo la operación llamada “Promesa Verdadera 3”, amenazando también con tomar represalias contra intereses o tropas estadounidenses en la región, ya afectada por el conflicto entre Israel y Hamas.

