François Pinault nació en 1936 en una familia de campesinos en la región rural de Bretaña, Francia. Su infancia estuvo marcada por el trabajo duro y la escasez. A los 11 años dejó la escuela para ayudar en el aserradero de su padre. Fue objeto de burlas por su ropa desgastada y sus orígenes humildes, pero en vez de rendirse, convirtió cada humillación en combustible para su ambición. En los años 60 fundó una empresa de materiales de construcción y, con visión imparable, empezó a adquirir negocios estratégicamente. Su mayor transformación llegó en los años 90, cuando convirtió su holding en Kering, uno de los grupos de lujo más importantes del mundo, dueño de marcas icónicas como Gucci, Balenciaga y Saint Laurent. Además, se convirtió en uno de los coleccionistas de arte más influyentes del planeta. Pinault es la prueba viviente de que la cuna no determina el destino. Con esfuerzo, audacia y fe en uno mismo, es posible pasar de la madera rústica al mármol de los grandes salones del mundo.
François Pinault – Magnate del lujo y el arte

