La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Proinversión) ha identificado 250,000 hectáreas de tierras cultivables que podrían desarrollarse mediante asociaciones público-privadas, con una inversión estimada en más de 4,300 millones de dólares.
Estos cuatro proyectos tienen el potencial de duplicar a 500,000 hectáreas las tierras dedicadas a la agricultura moderna, tanto de productos tradicionales como no tradicionales para la exportación. Esto podría posicionar a Perú como un centro agroexportador global, ya que la incorporación de estas 250,000 hectáreas permitiría duplicar las exportaciones agroindustriales de 10,000 millones de dólares en 2023 a más de 22,000 millones de dólares, además de aumentar el empleo directo e indirecto en 1.1 millones a nivel nacional.
El director ejecutivo de Proinversión, José Salardi, afirmó que Perú tiene el potencial de convertirse en un centro agroindustrial mundial, asegurando la seguridad alimentaria del país y estimulando la economía.
Salardi explicó que “estos proyectos también facilitarán el desarrollo de clusters productivos, conectando a las pequeñas y medianas empresas con grandes agroindustriales a nivel regional y nacional”.
Es importante señalar que el país posee una extensión agrícola de 11.6 millones de hectáreas, de las cuales 250,000 se dedican a la agricultura moderna de productos tradicionales y no tradicionales orientados a la exportación.

