Mois Navon, ingeniero y emprendedor estadounidense, reconocido por su trabajo en la tecnología de compresión de imágenes y su participación en el desarrollo de pantallas on demand para aviones, además de haber sido ingeniero jefe de Mobileye, comparte su perspectiva sobre el imparable avance de la inteligencia artificial (IA) y los retos que plantea para la sociedad.
Durante su visita a Lima, Perú, Navon no solo disfrutó de su pasión por el ciclismo recorriendo desde Miraflores hasta el Morro Solar, sino que también fue nombrado miembro honorario del club de ciclismo MTB Free Bikers Perú. Además, aprovechó su estancia para discutir sobre la ética en la IA, destacando la importancia de una evolución tecnológica responsable.
El impacto de la IA en el mercado laboral
Navon enfatiza que la IA está transformando diversos sectores, aunque su integración será gradual. “La IA no reemplazará a doctores, abogados o contadores de manera inmediata, pero sí les permitirá trabajar de forma colaborativa y más eficiente», afirma. A medida que estas tecnologías avanzan, se espera que sectores como el transporte experimenten cambios significativos, como la desaparición de los choferes para el 2045 con la masificación de los vehículos autónomos.
El gran desafío para los gobiernos será mitigar los efectos de esta transición tecnológica. «Es fundamental que los gobiernos tomen medidas para cerrar la brecha que dejará la automatización, ofreciendo nuevas oportunidades de capacitación y apoyo a los trabajadores desplazados», agrega.
La IA y su presencia en Latinoamérica
Navon también reflexiona sobre la adopción de IA en Latinoamérica, destacando el rápido crecimiento del interés y la comprensión de esta tecnología en la región. «Estamos en una aldea global donde la información circula rápidamente, y la adopción de tecnologías como la IA es inevitable cuando se reconocen sus beneficios», comenta.
Según Navon, las universidades juegan un rol crucial en este proceso, siendo clave que preparen a los futuros profesionales en el uso y manejo ético de la IA. «Es necesario entender que la IA no piensa como los humanos, es matemática, ciencia, estadística, y ese entendimiento ayudará a la gente a relacionarse mejor con ella», subraya.
Regulaciones y responsabilidad en el uso de la IA
Las compañías y gobiernos deben asumir un papel clave en la regulación y adopción de la IA. Navon destaca la importancia de una regulación específica que acompañe cada avance tecnológico, haciendo énfasis en la necesidad de evitar que la IA sea utilizada para fines negativos, como la creación de noticias falsas o imágenes manipuladas. «Lamentablemente, la mayor parte de los usos indebidos de la IA tienen un impacto negativo, y es urgente establecer medidas para rastrear y sancionar a quienes abusen de estas tecnologías», añade.
Para concluir, Navon resalta que los gobiernos no solo deben enfocarse en la regulación, sino también en el desarrollo de infraestructura tecnológica. En regiones como Perú, la conectividad sigue siendo una barrera importante para que la IA llegue a todos los rincones del país.
Mois Navon, además de su rol en el desarrollo de tecnologías disruptivas, continúa explorando nuevas fronteras tecnológicas, siempre con una visión responsable hacia el impacto que estas tendrán en la sociedad.

