El pasado viernes 14 de marzo, la División Regional de Inteligencia (DIVREINT) de la Policía Nacional del Perú llevó a cabo un operativo en el asentamiento humano José Boterín, en el Callao, que resultó en la captura de cuatro personas, entre ellas tres menores de edad, presuntamente vinculadas al asesinato del rapero Roberto Farje Isuiza, conocido artísticamente como ‘Yerzi’. Este crimen, ocurrido el 13 de noviembre de 2024, conmocionó a la comunidad artística y a sus seguidores.
Durante el operativo, los agentes escucharon disparos y observaron a un sujeto huyendo, lo que los llevó a iniciar una persecución. Entre los detenidos se encuentra un menor de 16 años, quien portaba un revólver Smith & Wesson calibre 38 con municiones. Además, se capturó a César Aldair Mendoza Muñante, de 25 años, y a otros dos menores de 17 y 15 años. En su poder se encontraron una granada de guerra, un kilo y medio de marihuana y 49 municiones.
Los detenidos formarían parte de la banda criminal conocida como «Los Chukys de Castilla», quienes estarían involucrados en diversos delitos de sicariato en la región. Según las declaraciones del menor de 16 años, el asesinato de ‘Yerzi’ fue motivado por un conflicto personal surgido durante un partido de fútbol. El menor afirmó que el rapero los había amenazado previamente, lo que llevó al trágico desenlace. En la escena del crimen se hallaron 16 casquillos de bala, evidenciando la brutalidad del ataque.
Además del asesinato de ‘Yerzi’, los detenidos estarían implicados en otros homicidios, como el de Russel Quiros Marcilla, alias ‘Hecha Muni’, y Omar Aliaga Loloy, alias ‘Pato’, quienes fueron asesinados con múltiples disparos. Las autoridades continúan investigando estos casos para esclarecer los hechos y determinar la responsabilidad de los involucrados.
El asesinato de ‘Yerzi’ ocurrió mientras caminaba por la calle Madre Selva, en el asentamiento humano José Boterín. Fue interceptado por los sicarios, quienes le dispararon repetidamente. A pesar de ser trasladado de emergencia al Hospital Daniel Alcides Carrión, el joven de 20 años no logró sobrevivir a las heridas.
Este caso pone en evidencia la creciente problemática del sicariato en el Callao y la participación de menores de edad en actividades delictivas. Las autoridades han intensificado los operativos en la región para combatir el crimen organizado y garantizar la seguridad de los ciudadanos.

