A medida que se acerca la fecha de inauguración del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, programada para el 30 de marzo, las preocupaciones sobre su accesibilidad continúan creciendo. El Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) ha advertido que el tráfico en la zona podría colapsar hacia el año 2028 si no se toman medidas adicionales. Esto se debe en gran parte a los puentes provisionales que se han instalado como vías de acceso y salida al terminal aéreo.
Durante un recorrido por la zona de acceso al nuevo aeropuerto, se pudo comprobar la congestión que se produce en hora punta debido al tráfico y la falta de semáforos. Además, Ositrán advirtió recientemente que los puentes temporales ralentizarían aún más el flujo vehicular y habría un posible colapso.
El nuevo aeropuerto, que se encuentra en la recta final de su construcción, ha generado expectativas por su moderna infraestructura y capacidad para atender a 30 millones de pasajeros anuales desde su primer año de operación. Sin embargo, la falta de una planificación adecuada para el acceso y salida del terminal ha generado críticas y preocupaciones entre los usuarios y expertos en transporte.
El gerente de Construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, Sergio Ocampo, reconoció que hay funcionalidades que no están probadas, pero aseguró que estas no condicionan el inicio de operaciones del aeropuerto. Ocampo explicó que el proyecto sigue una modalidad ‘fast track’, lo que permite avanzar actividades en paralelo, siempre que se ejecuten las pruebas de seguridad1.
A pesar de las críticas, Ocampo afirmó que el 0,6% restante de la infraestructura no es crítico para la apertura del aeropuerto y que todas las pruebas críticas para la seguridad se han culminado hace semanas. Además, señaló que Ositrán debería analizar las observaciones realizadas respecto a lo que falta de la obra y considerar si esto es crítico para la apertura o pone en riesgo la seguridad1.
El nuevo aeropuerto Jorge Chávez será uno de los más modernos y seguros de Sudamérica, con sistemas que garantizarán una excelente experiencia a los pasajeros. Sin embargo, la congestión vehicular en la zona de acceso sigue siendo un problema que debe ser abordado para asegurar una operación eficiente y sin contratiempos.

